Descripción:
La transición a la vida universitaria se asocia con cambios en los patrones de sueño
y en la conducta alimentaria que podrían contribuir al desarrollo temprano de
alteraciones cardiometabólicas. El objetivo de este estudio fue evaluar la asociación
entre alimentación emocional, alteraciones del sueño y riesgo metabólico en
estudiantes de nuevo ingreso a la Universidad Autónoma de Querétaro. Se realizó
un estudio observacional transversal en 1530 estudiantes (49.7% hombres y 50.3%
mujeres), con edad media de 19 ± 1.5 años. Se aplicaron cuestionarios de
alimentación emocional y sueño. Además, se construyó un puntaje compuesto de
riesgo metabólico (0–10) a partir de variables antropométricas, de composición
corporal y bioquímicas. La prevalencia de alimentación emocional fue de 42.3%,
con mayor frecuencia en mujeres. Solo 24% de los estudiantes presentó un patrón
de sueño adecuado. La deuda de sueño promedio fue de 6 ± 4 horas y 82% reportó
una deuda mayor a 2 horas. El puntaje de alimentación emocional se asoció
positivamente con IMC (r = 0.27, p < 0.001), porcentaje de grasa corporal (r = 0.33,
p < 0.001), deuda de sueño (r = 0.18, p < 0.001) y con el puntaje total de riesgo
metabólico (r = 0.23, p < 0.001). Los estudiantes con alimentación emocional y
alteraciones del sueño presentaron mayores valores de IMC (26 ± 5 kg/m²),
circunferencia de cintura (87 ± 13 cm) y grasa visceral (2.7 ± 1.2), así como menores
concentraciones de HDL (36 ± 9 mg/dL) y mayor índice aterogénico (4.1 ± 1.3) (p <
0.001). En conclusión, la alimentación emocional se asocia con mayor adiposidad y
carga de riesgo metabólico en adultos jóvenes, relación que se acentúa cuando
coexiste con alteraciones del sueño. Aunque el diseño transversal no permite
establecer causalidad, los resultados sugieren que la interacción entre estos
factores conductuales podría contribuir al desarrollo temprano de riesgo
cardiometabólico en población universitaria.