Descripción:
El consumo de bebidas fermentadas ha incrementado notablemente en los últimos
años y la incorporación de ingredientes culturalmente aceptados, como el cáliz de
Hibiscus sabdariffa L. y sus subproductos, los cuales presentan altos contenidos de
compuestos fenólicos, podría incrementar sus beneficios en el control de la obesidad.
Este proyecto tuvo como objetivo desarrollar análogos de kombucha elaborados a
partir de los cálices y su subproducto y evaluar sus efectos in vivo sobre el control de
la obesidad y sus alteraciones metabólicas. Se estudió el proceso de fermentación
considerando distintos métodos de extracción (infusión y decocción),
concentraciones del sustrato (0.25 y 0.5 % p/v), contenido de sacarosa (6, 8 y 10%)
y tiempos de fermentación (0-9 días). Las bebidas fermentadas durante 7 días al 0.5
% con 8 % de azúcar incial resultaron en una bebida con las mejores características
fisicoquímicas y el mayor contenido de compuestos bioactivos. De igual manera, el
subproducto de jamaica mostró una adecuada adaptación al consorcio microbiano
de la kombucha y la implementación de un proceso no convencional —con infusiones
sin filtrar— no comprometió dicha adaptación; por el contrario, se observó un
incremento en el contenido de compuestos fenólicos. En el estudio in vivo, ratas
Wistar fueron alimentadas con una dieta alta en grasa y fructosa y suplementadas
diariamente con 12.5 mL/kg durante 16 semanas con los tres análogos de kombucha,
uno de jamaica (KOM-J), otro elaborado con subproducto filtrado (KOM-F) y otro sin
filtrar (KOM-SF), así como con las respectivas infusiones no fermentadas (IJ y ISJ).
El grupo suplementado con KOM-J presentó menor peso corporal en un 16.4 %,
alcanzando niveles comparables al grupo control sano, mientras que; los grupos
suplementados con KOM-SF y KOM-F mostraron una reducción del 9.7 % y 6.3 %,
respectivamente en comparación con el control obeso. Asimismo, el tejido adiposo
visceral se redujo significativamente: 53.0 % con KOM-J, 34.0 % con KOM-SF y 17.0
% con KOM-F. Las bebidas modularon favorablemente el perfil lipídico en
comparación con el control obeso: los niveles de triglicéridos fueron menores en un
54.2 % (KOM-J), 48.0 % (KOM-SF) y 25.3 % (KOM-F); el colesterol LDL se redujo
en 58.3 %, 55.7 % y 54.1 %, respectivamente; mientras que el colesterol HDL
aumentó en un 78.0 % (KOM-J), 76.3 % (KOM-SF) y 55.0 % (KOM-F). También se
presentaron mejoras en la sensibilidad a la insulina, reflejadas en menores valores
del índice HOMA-IR de 79.7 % (KOM-J), 71.8 % (KOM-SF) y 63.0 % (KOM-F). Por
el contrario, los grupos suplementados con IJ e ISJ no presentaron mejoras
significativas en ninguno de los parámetros evaluados. Estos resultados sugieren
que los metabolitos generados durante la fermentación producen mayores beneficios
a la salud que las bebidas sin fermentar.