Descripción:
La diversidad funcional de hijos e hijas, en las familias mexicanas es una realidad permeada por muchos factores. La forma de relacionarse y ver las personas con diversidad funcional ha tenido transformaciones al igual que las familias. Sin embargo, las relaciones padre/madre- hijo/hija están marcadas por un principio de autoridad y poder que ha propiciado y legitimado prácticas de crianza violentas que hoy en día, aun y con el creciente reconocimiento de los derechos de las personas con diversidad funcional, se siguen presentando. El cuidado de la descendencia con diversidad funcional está a cargo de las mujeres, lo que representa una sobrecarga de trabajo, enmarcada por desigualdades de género. Es por ello que el presente trabajo considera a la familia como un espacio que puede democratizarse. De esta manera se plantea la democratización familiar de las familias de la comunidad de Arteaga, Michoacán, como una alternativa de prevención de la violencia familiar a partir de la deconstrucción de los vínculos de dominación de género y generacional, que permita prácticas de crianza basadas en un reconocimiento equitativo de la autoridad de hombres y mujeres, así como de la participación y reconocimiento de derechos de los hijos e hijas.