Descripción:
Introducción: La satisfacción postquirúrgica, influida por expectativas, calidad
asistencial, técnica y complicaciones, es clave para valorar el éxito en rinoseptoplastía.
Este estudio compara a largo plazo injerto ANSA Banner y extensor septal en
rinoseptoplastia primaria ante la falta de evidencia concluyente. Analizar la satisfacción
permite personalizar tratamientos, reducir reintervenciones, mejorar la calidad de vida y
optimizar recursos sanitarios.
Objetivo: Evaluar y comparar la satisfacción postquirúrgica a largo plazo en pacientes
de rinoseptoplastia primaria tratados con injerto ANSA Banner vs extensor septal,
identificar a los pacientes insatisfechos, analizar las causas de esa insatisfacción y
ofrecer soluciones individualizadas. El enfoque busca mejorar la selección técnica,
optimizar resultados clínicos y garantizar el bienestar físico y emocional de los pacientes.
Material y métodos: Estudio retrospectivo, longitudinal y observacional realizado en el
Departamento de Rinología y Cirugía Plástica Facial del Hospital San José. Se incluyeron
60 pacientes adultos (>18 años) sometidos a rinoseptoplastia primaria con injerto
extensor septal o extensor tipo ANSA Banner entre el 1 de agosto de 2023 y el 31 de
diciembre de 2024. La variable principal fue la satisfacción postquirúrgica medida
mediante una encuesta aplicada al año de la intervención para comparar resultados entre
ambas técnicas.
Resultados: Se analizaron 60 pacientes (ANSA Banner n=30; Extensor Septal n=30).
Ambas técnicas mostraron alta satisfacción a largo plazo: score global ANSA 4,3 vs
Extensor 4,5 (diferencia ≈0,2, clínicamente pequeña). Extensor septal obtuvo promedios
algo superiores en aspectos estéticos/aceptación; ANSA Banner tuvo ligera ventaja en
respiración. La mayoría no desea reintervención (ANSA 80%, Extensor 83,3%);
predominó el sexo femenino.
Conclusiones: El injerto ANSA Banner y el Extensor Septal lograron alta satisfacción
postquirúrgica a largo plazo en esta serie de 60 pacientes, con diferencias medias
pequeñas y sin superioridad clínica clara. La elección técnica debe individualizarse según
anatomía, prioridades (estética vs función) y experiencia quirúrgica. El seguimiento activo
permitió identificar casos subóptimos y ofrecer reintervención o apoyo psicológico
cuando procedió, mejorando la atención integral al paciente.