Descripción:
Esta investigación analiza la lucha libre profesional en Querétaro como un dispositivo
corporal que produce, norma y, simultáneamente, fisura formas concretas de masculinidad.
A partir de un diseño cualitativo que articula observación participante en entrenamientos y
funciones, entrevistas en profundidad con los protagonistas, diarios de campo y la producción
de un cortometraje documental, se confrontan hallazgos empíricos con marcos teóricos sobre
hegemonía (Connell R. , 2003) mandatos de la masculinidad (Segato, 2016), embodiment
(Csordas, 2015) y la noción de dispositivo (Muñiz, 2014). Los resultados indican que, en el
circuito local, la performatividad luchística materializa mandatos de demostración de
potencia que otorgan reconocimiento simbólico a escala comunitaria pero no garantizan
seguridad económica ni posiciones de poder más amplias; al mismo tiempo surgen fisuras
como formas de cuidado fraterno en vestidores, gestos homoeróticos coreografiados y afectos
que tensionan la norma heterosexual, que muestran posibilidades de resistencia y agencia.
El análisis distingue, asimismo, escalas de legitimación a nivel global y local y pone en
evidencia una biopolítica del riesgo en la que el sacrificio corporal se valora socialmente sin
corresponder a redes institucionales de protección. Metodológicamente, el documental opera
como herramienta de investigación-creación: no solo registra, sino que interviene, produce
sentido y genera espacios de discusión. Como aportes, el estudio subraya la urgencia de
políticas de prevención y acompañamiento y sostiene que la producción audiovisual puede
contribuir a imaginar corporalidades menos normativas, reconociendo sus propiedades
contradictorias. En conjunto, el trabajo aporta evidencia situada que enriquece los estudios
de género y del cuerpo sobre cómo la masculinidad se vive, se negocia y puede transformarse
en contextos populares