Descripción:
El presente trabajo aborda como problema central la exclusión histórica y la cosificación de la mujer en la historia del arte, donde ha sido sistemáticamente relegada al rol de objeto, modelo o musa, negándosele el estatus de genio o creadora.
El objetivo general consiste en analizar las acciones artísticas que emplearon el cuerpo y los fluidos como respuesta política y estética frente a dicha exclusión. De manera específica, la investigación busca demostrar que las artistas Carolee Schneemann, Ana Mendieta, Priscilla Monge y Shigeko Kubota realizaron una sustitución consciente de los elementos plásticos tradicionales: el lienzo por el cuerpo como soporte, el pincel por el espacio vulvar como instrumento y la pintura por la sangre —especialmente la menstrual— como sustancia plástica.
La metodología empleada fue de tipo documental, de carácter básico, centrada en el análisis de fuentes secundarias y, principalmente, en el estudio del registro fotográfico y audiovisual de las acciones. El marco teórico se sustentó en las categorías de “cuerpo abyecto”, desarrollada por Julia Kristeva, y “cuerpo”, desde la perspectiva de Jean-Luc Nancy.
Los principales resultados confirman que estas artistas utilizaron estratégicamente lo abyecto —sus cuerpos, fluidos y genitalidad— para subvertir el orden estético dominante. Al presentar el cuerpo como soporte, instrumento y materia, las creadoras transitaron de ser objeto de representación a convertirse en sujeto creador, denunciando su cosificación y reclamando su agencia artística.