Descripción:
Este estudio aborda la biorremediación de suelos contaminados con lixiviados mediante el uso de
consorcios bacterianos, con el propósito de evaluar su eficacia en la remoción de metales pesados.
A través de una revisión sistemática a nivel mundial, se identificó que los metales pesados
constituyen el 53% de las investigaciones en este ámbito, con China, India y Malasia como los
principales contribuyentes. En contraste, en México, solo el 5% de los estudios se enfocan en
suelos de minas y suelos naturales, sin reportes específicos en suelos de vertederos.
Para el análisis experimental, se seleccionó un vertedero con un área de 26,148 m², donde se
tomaron 43 muestras de suelo contaminado (SC) y 35 muestras de suelo no contaminado (SNC)
en una zona cercana. Los análisis químicos confirmaron la presencia de arsénico (93.7 mg/kg) y
mercurio (1284.7 mg/kg) en concentraciones que superan los límites establecidos por la NOM147-SEMARNAT/SSA1-2004.
Las características físicas de ambos tipos de suelo fueron
similares, mientras que las propiedades químicas evidenciaron diferencias significativas: el SC
presentó alta salinidad y concentraciones elevadas de macronutrientes, mientras que el SNC
mostró bajos niveles de nutrientes y menor alcalinidad.
El estudio de la diversidad microbiana reveló una predominancia de la familia Bacillaceae en SC,
lo que indica una alta adaptabilidad a ambientes contaminados, mientras que en SNC se observó
una mayor presencia de Pseudomonadaceae, reflejando una preferencia por condiciones menos
impactadas. A partir del aislamiento de cepas bacterianas y su evaluación bajo condiciones de
estrés salino y exposición a diferentes concentraciones de HgCl₂, se seleccionaron nueve cepas
con alto potencial biorremediador.
Las cepas seleccionadas fueron inoculadas en diferentes tratamientos experimentales para evaluar
su capacidad de remoción de metales pesados. Los resultados demostraron una eliminación del
99.55% de arsénico y del 99.33% de mercurio en los suelos contaminados tratados con inóculo
bacteriano, mientras que los suelos sin inoculación presentaron remociones significativamente
menores (6.62% y 8.22%, respectivamente). Estos hallazgos subrayan la eficacia de los consorcios
bacterianos como una alternativa viable para la recuperación de suelos impactados por lixiviados,
contribuyendo al desarrollo de estrategias sostenibles de restauración ambiental.